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jueves, 23 de junio de 2011

Sobre la crisis, los bancos, el gobierno y todo eso…, por Juan de Mercado

Sobre la crisis, los bancos, el gobierno y todo eso…, por Juan de Mercado

by Samuel Bentolila on 11/06/2011
[Esta es la primera entrada de nuestro nuevo colaborador, presentado ayer a nuestros lectores, Juan de Mercado.]

“¡Nihilismo, cinismo, sarcasmo, orgasmo!”, le atribuye con un tono de reproche una de sus tres ex mujeres a Harry Block, el escritor interpretado por Woody Allen en Deconstructing Harry. “Con ese eslogan”, replica ingeniosamente el aludido, “yo podría ganar las elecciones en Francia”.
Aunque puede que para ganar elecciones se necesite algo más, incluso en Francia, en bastantes ocasiones los tres primeros principios de Harry Block sí ayudan a entender y a explicar mejor las cosas (el cuarto también ayuda, pero es más oportuno dejarlo a la iniciativa personal de cada uno). Lo que sigue es una breve deconstrucción, algo nihilista, cínica, y sarcástica, de algunas interpretaciones de las causas y las consecuencias de la crisis y de las actuaciones de política económica que los gobiernos y bancos centrales han llevado a cabo, o no, en respuesta a la misma. O, en otras palabras y cometiendo un pecado venial de pretenciosidad, sería algo así como “la crisis contada al estilo de Woody Allen”.
El origen de la crisis
En el decenio anterior a la crisis la economía mundial experimentó, si bien con algunos sobresaltos, una etapa de elevado crecimiento, baja inflación, expansión del comercio internacional, y avances en países emergentes, que formó parte de un periodo tan excepcional que se conoce como The Great Moderation. No obstante, había algunas tendencias preocupantes: i) un elevado crecimiento de los precios de los activos inmobiliarios en muchos países, ii) los desequilibrios globales que se manifestaban en los elevados y crecientes déficit de la balanza por cuenta corriente (especialmente, pero no solo, en Estados Unidos), iii) una fuerte expansión del crédito y del apalancamiento financiero y iv) la proliferación de expectativas excesivamente optimistas, incluso en países, como España, con un raquítico crecimiento de la productividad.
A la expansión del crédito contribuyeron la laxitud de las entidades financieras a la hora de conceder préstamos, una regulación y supervisión financiera poco solvente basada en una evaluación de riesgos muy poco fiable y la relajación monetaria de los bancos centrales que mantuvieron unos tipos de interés excesivamente bajos durante mucho tiempo provocando un exceso de liquidez. En este contexto, familias y empresas se endeudaron por encima de sus posibilidades sobre la base de las expectativas excesivamente optimistas. Algunos gobiernos también se dejaron llevar por el optimismo, no quisieron reconocer el carácter excepcional e insostenible de aquella situación y se olvidaron de identificar y de resolver las debilidades estructurales, que, como en el caso de la economía española, eran bastante evidentes.
En otras palabras, aquello era como una fiesta desmadrada, que organizan unos, otros abren la puerta para que entre todo el mundo, otros traen más bebidas y drogas de nuevo diseño, los que pueden avisar a la policía no ponen demasiado entusiasmo y, además, la policía parece despistada y dedicada a otros menesteres. (En esas situaciones, aunque aparezca algún “cenizo” que advierta de que la resaca puede ser monumental, sus advertencias no suelen ser tenidas en cuenta).
Con esta interpretación, en el origen de la crisis hay muchas responsabilidades compartidas y es difícil señalar a un culpable o atribuir sus causas exclusivamente a “una conspiración del poder financiero internacional apoyada por gobiernos corruptos y justificada por economistas vendidos al capital”. Si hubo una expansión desmedida del crédito, tuvieron que concurrir tanto factores de demanda como de oferta. Al fin y al cabo, hacen falta dos para bailar el tango.
Las tres fases de la crisis
La crisis se está desarrollando en tres fases. La primera se extiende desde julio de 2007 a septiembre de 2008, cuando se produce el estallido de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos y la quiebra de las hipotecas subprime, lo que acabó afectando a las entidades financieras más involucradas en el negocio de “originar para distribuir”, es decir, constituir hipotecas para venderlas. Los bancos españoles, menos expuestos a los activos “tóxicos” estadounidenses, no sufrieron entonces pérdidas considerables, pero vieron cerrada la principal fuente de financiación con la que sostenían la expansión del crédito en España, el trasvase de ahorro de otros países europeos hacia nuestro país.
La segunda fase comienza el 15 de septiembre de 2008. La quiebra de Lehman Brothers provocó un pánico financiero en los mercados mayoristas de financiación y le dio un carácter sistémico a la crisis, provocando una caída del comercio internacional y de la actividad industrial mundial sin precedentes, que hizo que incluso países en los que no se produjo la “fiesta crediticia” sufrieran una intensa recesión. En los países “festivos”, además, el aumento del coste de la financiación y la disminución del consumo y de la inversión provocada por la caída de la riqueza, tras la disminución de los precios de la vivienda y de los activos financieros, intensificó el desplome de la demanda interna. Es entonces cuando, para evitar el colapso de la economía mundial, gobiernos y bancos centrales recurrieron, respectivamente, a políticas fiscales expansivas y a la ampliación, cuantitativa y cualitativa, de medidas extraordinarias de provisión de liquidez que se habían introducido en la primera fase de la crisis.
Estas medidas fueron, en principio, eficaces y a mediados de 2009 comenzó una recuperación económica, al tiempo que la situación en los mercados financieros tendía hacia la normalización. Pero algunos gobiernos siguieron sin reconocer que, aunque la recesión se manifestó con un desplome de la demanda, la crisis tenía su origen en causas estructurales y que añadir deuda pública a la privada no era la solución definitiva. Pensar que más gasto público, más impuestos o más deuda son las bases de la salida a la crisis es un auténtico disparate (sobre todo si el aumento del gasto se destina a actuaciones tan “eficaces” como algunas de las comprendidas en el Plan E). Resulta tan disparatado como sería que un padre de familia que no puede hacer frente a sus facturas y que tampoco puede seguir endeudándose, recurriera a la comunidad de vecinos para que le subiera la cuota o se endeudara por él. Por otra parte, argumentar que la crisis se debía a una restricción del crédito y que solucionada ésta se producirá la recuperación económica es como decir que la culpa de las resacas post-borracheras la tiene el tabernero por haber cerrado la barra libre.
También fue un disparate que algunos gobiernos, como el irlandés, pensaran que podían hacer frente a todas las pérdidas de su sistema bancario y las garantizaran totalmente. Desde el inicio de la crisis en algunos países se han llevado a cabo programas de rescate de entidades financieras. En España, el apoyo a los bancos privados se ha limitado a los avales y a las compras de títulos del Fondo de Adquisición de Activos Financieros, sin ningún coste para el contribuyente. Por el contrario, son algunas de las cajas de ahorros, en cuyos consejos de administración se sientan políticos y representantes de las fuerzas sociales, las que tienen graves dificultades y han precisado de ayudas públicas de las diversas versiones del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB I, II, III…). Aún así, hay quién sigue acusando a los bancos privados españoles de beneficiarse con la crisis y proponiendo una banca pública para solucionar el problema de la restricción de crédito. O sea, apaguemos el fuego dándole otra caja de cerillas y más bidones de gasolina al pirómano.
La tercera fase de la crisis se inicia en abril de 2010. El detonante fue el reconocimiento de que la situación de las finanzas públicas en Grecia era mucho más precaria de lo que se tenía constancia oficialmente. Las mechas de transmisión fueron la elevada interconexión financiera entre los países de la zona del euro y los problemas de gobernanza de la Unión Monetaria Europea. Así, lo que en principio era una grave imprudencia fiscal de un país periférico, se acabó convirtiendo en una crisis de deuda soberana en la zona del euro. Junto con Grecia, Irlanda, que alcanzó un déficit público superior al 30% del PIB en 2010 como resultado de la decisión de su gobierno de garantizar todas las pérdidas bancarias, y Portugal, que no había disfrutado de crecimiento económico durante mucho tiempo y también había acumulado necesidades de financiación elevadas, tuvieron que recurrir a la ayuda financiera internacional.
A día de hoy, siguen sin resolverse los problemas de gobernanza de la UEM y existe un riesgo considerable de contagio a más países con elevadas necesidades de financiación. En esta situación es difícil que los gobiernos de los países más afectados puedan obtener recursos financieros para mantener políticas fiscales expansivas. Un chiste bien conocido sobre economistas cuenta que uno de ellos, perdido en el desierto con solo una lata de sardinas para alimentarse, pero sin nada para poder abrirla, resuelve “supongamos que tenemos un abrelatas”. Algunos proponen hacer frente a la crisis de deuda soberana con un “supongamos que nos van a seguir prestando”.
Las no-respuestas de política económica
La crisis está cerca ya de cumplir cuatro años. En lo fundamental, los problemas que la causaron siguen sin resolverse. Para hacer frente a los retos planteados, las instituciones internacionales económicas y financieras han comenzado una intensa labor interventora, creando nuevos comités, grupos de trabajo, organismos, etc. (Hasta la UEFA se ha apuntado al intervencionismo y últimamente participa activamente en la resolución de la supremacía entre clubs europeos de fútbol). Sin embargo, no se ha avanzado de forma decisiva en la eliminación de las deficiencias de regulación y supervisión financiera. Los nuevos organismos creados para ello (por ejemplo, el European Systemic Risk Board) no tienen un marco operativo preciso. Dedicados a un objetivo tan difuso como la regulación macroprudencial, no está claro si tienen muchos instrumentos pero no objetivos definidos, o si para los objetivos que pretenden alcanzar no disponen de los instrumentos adecuados. Por lo demás, los mayores requisitos de capital impuestos a las entidades financieras y las nuevas normas de Basilea III, diseñadas para eliminar riesgos futuros, aumentarán el coste de la financiación bancaria. Como dicen en México, “soplar y sorber, no puede junto ser”.
En cuanto a la resolución de la crisis de deuda soberana en la zona del euro, la estrategia que se está siguiendo recuerda a la de un entrenador de la selección nacional española durante su etapa lúgubre: el “patadón y balones arriba” de Javier Clemente. Se trata de ayudar a países intervenidos a devolver una deuda que con casi toda certeza no podrán devolver, con el objetivo de comprar algo de tiempo para que, mientras tanto, los demás países sospechosos ajusten sus cuentas públicas, recuperen algo de crecimiento y no resulten totalmente contagiados. El problema es que los actuales gobernantes de alguno de estos países, y los que parece probable que lo sean en el futuro, no demuestran haber entendido cuál es su papel para que esta película no tenga un final aterrador.
En nuestro país, incluso a estas alturas, no se ha reconocido completamente la necesidad de avanzar más rápidamente en la reestructuración del sistema financiero, de realizar un ajuste fiscal más profundo, con un nuevo diseño del marco operativo de la política fiscal que garantice la sostenibilidad a las cuentas públicas, y de introducir reformas estructurales que aumenten la productividad y, por tanto, contribuyan a la recuperación de la competitividad y del crecimiento económico.
La actuación gubernamental en relación con las reformas estructurales es especialmente frustrante. El gobierno solo cambió de opinión sobre su conveniencia ante la presión internacional y sin ningún convencimiento. Las reformas laborales, la de la contratación y la de la negociación colectiva, siendo especialmente importantes, han sido encomendadas, inicialmente, a un Ministro de Trabajo que fue nombrado para gestionar la inmigración, y, ahora, a otro que, teniendo una reconocida sensibilidad sindical, piensa que lo fundamental es que las reformas, antes que eficaces, deben ser “equilibradas”. (Finalmente, de tanto mantener el equilibrio, la caída puede ser mortal). El resultado ha sido una no-reforma de la contratación laboral, un nuevo intento fracasado de reforma de la negociación colectiva, y una reforma de las pensiones diseñada para tener plenos efectos en 2027 (dada la actual situación financiera de la Seguridad Social y el previsible escenario demográfico y socioeconómico que se nos viene encima, no parece probable que los términos de esta reforma gradual puedan aguantar hasta entonces). En definitiva, los responsables de las reformas han seguido la estrategia del bikini: se muestra algo que parece atractivo, pero se mantiene tapado lo fundamental.
Cuentan que a un tenor que no había estado especialmente brillante en una actuación operística, el público le pedía un bis tras otro. Alguien, extrañado, preguntó que, si estaba cantando bastante mal, por qué le pedían que continuara. Y le contestaron: “Pues precisamente por eso, que siga cantando hasta que aprenda”. En el debate sobre la crisis, algunos seguirán repitiendo que el origen de la crisis es exclusivamente financiero, que basta con resolver la restricción crediticia para salir de ella, que, mientras tanto, los gobiernos deben apostar a una recuperación basada en los impulsos fiscales, y que las reformas laborales solo son inventos que perjudican a la clase trabajadora. Hasta que aprendan.

miércoles, 22 de junio de 2011

Tolerar la corrupción

A la vista de los casos de corrupción política que se suceden en las sociedades democráticas, cabe dudar de la capacidad del sistema para erradicar esa lacra. Pero sería cínico resignarse a su presencia como un elemento inevitable e incluso estructural de las organizaciones, sin intentar al menos minimizar su alcance fortaleciendo los filtros y los dispositivos de autodefensa. Es necesario asimismo comprender la mecánica de la corrupción más allá del simplismo que supone vincularla exclusivamente con la patrimonialización y el mal uso de un poder recibido en préstamo y no en propiedad, con la perversión de una «casta política» envilecida o con la deriva fatal de todo gobierno hacia la cleptocracia.
Poca gente se corrompe por sí sola, sin el concurso de un agente corruptor. Para que se lleguen a dar sobornos, comisiones ilegales o cohechos hace falta que alguien situado afuera ofrezca la mano tentadora al de adentro. Un promotor que quiere recalificar unos terrenos; una empresa necesitada de adjudicaciones de suministros o de encargos de obras; un inversor en busca de información privilegiada: son individuos y entidades particulares que forman parte de la sociedad. No es que los políticos sean una patulea de bribones caídos del cielo sobre un paraíso no contaminado antes de su llegada.
Al contrario, la gran mayoría de los políticos posee un sentido de la responsabilidad muy superior al promedio de los ciudadanos, aunque solo sea porque su oficio le enfrenta a situaciones que obligan a recordarlo de continuo. La corrupción consiste, en cierto modo, en la irrupción espuria de los intereses privados en lo público, en la profanación del espacio sagrado de la política por parte de unos agentes corruptores cuando estos tiene la suerte de dar con un político de pocos escrúpulos dispuesto a actuar indignamente, es decir, a ser corrompido.
Importa tenerlo en cuenta para entender uno de los fenómenos más inexplicables que rodean a determinados casos de corrupción. ¿Cómo es posible, nos preguntamos, que los ciudadanos consientan, apoyen e incluso premien con su voto a políticos corruptos, acusados o encausados en procesos relacionados con distintos niveles de corrupción? Desde la prolongada popularidad de Berlusconi en Italia hasta la arrolladora victoria electoral de listas marcadas con el sello Gürtel, no faltan ejemplos de asombrosa y paradójica tolerancia a la corrupción por parte de una sociedad a la que se supone extremadamente sensible ante los desmanes de sus gobernantes. Aunque de cara a la galería todos clamemos contra las fechorías -reales o supuestas, y a menudo sobredimensionadas- del político, a la hora de la verdad nos mostramos comprensivos en grado sumo con él.
Es una indulgencia interesada. El tolerante a la corrupción disculpa y perdona porque en última instancia espera que el malhechor le dispense alguno de los favores de los que se ha beneficiado. «Es un sinvergüenza, pero hace bien; si yo estuviera en su lugar, haría lo mismo», oímos decir con desparpajo a personas que consideran la política y sus prerrogativas una rueda de fortuna donde no importa tanto la disposición justa de servicios como la posibilidad de resultar agraciado el día menos pensado. Así funcionan las redes del clientelismo, mediante la promesa o la concesión de favores que comprometan la voluntad de los favorecidos aunque sólo hayan obtenido unas migajas en el reparto arbitrario de ganancias. Se trata de una visión predemocrática de la sociedad, de la negación de esa modernidad entre cuyos rasgos destaca Alain Touraine la «impersonalidad» de unas leyes que protege contra el nepotismo, el clientelismo y la corrupción. Cualquier lector de la novela picaresca reconocería en la conducta de los pícaros esa misma actitud de personalización de las expectativas, en un medio donde la capacidad individual de obtener beneficios prima sobre la voluntad de luchar contra la injusticia.
A ello se añade otra razón no menos poderosa: la corrupción del poderoso corrupto legitima la muchedumbre de pequeñas corruptelas que jalonan la vida cotidiana. Las facturas sin IVA, las trampas en las solicitudes de becas y los contratos sin Seguridad Social quedan en simpáticas travesuras si se las compara con la 'mordida' del grande. El tendero que vende género caducado y el funcionario que prolonga su rato de almuerzo más de lo debido encuentran en el político venal no solo un toldo protector que les dispensa de cualquier cargo de conciencia, sino un blanco al que dirigir su ira sumándose al coro de los indignados. «Y tú más», es el gran argumento. Total, que entre unas cosas y otras habrá que estar agradecidos a los políticos corruptos porque ejercen una alta función social, la de dar cobertura a nuestras miserias.

The New York Times’ señala a Camps como ejemplo de corrupción en España

The New York Times’ señala a Camps como ejemplo de corrupción en España
El diario estadounidense 'The New York Times' se ha hecho eco de las protestas que se están produciendo en España, que atribuye, entre otros motivos, a la “corrupción de los partidos políticos”, y pone como ejemplo el caso del presidente valenciano, Francisco Camps, al que compara con el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi.
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En un artículo de opinión, publicado en la edición de este viernes, puede leerse en The New York Times: “El domingo, se espera que Francisco Camps sea reelegido como jefe del Ejecutivo regional de Valencia. A finales de año, sin embargo, Camps también estará probablemente en el juzgado para enfrentarse a cargos de soborno como parte de una vasta investigación de corrupción, denominada caso Gürtel, que también incluye a varios políticos de la principal fuerza política de centro-derecha, el Partido Popular”.
La trama GürtelRaphael Minder, en un artículo que titula “Los españoles toman la calle antes de votar”, explica los detalles de la trama Gürtel, los regalos que recibió Camps y el gran número de dirigentes del PP valenciano imputados, y destaca que estas acusaciones “no han entorpecido” las posibilidades de Camps de ser reelegido. El columnista llega a comparar sus formas políticas con las del primer ministro italiano. “Como Silvio Berlusconi, el señor Camps se ha presentado como la víctima de una caza de brujas por parte de sus oponentes políticos, jueces y medios de izquierda”, asegura.
Propaganda soviética y berlusconizaciónEl articulista de The New York Times menciona una respuesta del presidente valenciano en las Cortes autonómicas a una pregunta de la oposición, que lo atacaba por el caso Gürtel: “Nadie debe creer esa propaganda al estilo soviético”. Para fundamentar su comparación con Berlusconi, el autor menciona la opinión del diputado socialista valenciano Ferran Bono, quien afirmó que muchos ciudadanos se creen esta “teoría de la conspiración” y que los analistas hablan de “berlusconización” de la sociedad valenciana.
Barberá: “No sé inglés”El PP valenciano ha evitado comentar las reflexiones de The New York Times. La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, que fue preguntada por el citado artículo, se ha excusado en que no habla inglés. “No hablo inglés desgraciadamente para mí y, por tanto, no leo el New York Times, pero el malestar que hay en la calle es fruto del desastre económico en el que nos ha sumido Zapatero”.

El presidente del BBVA prevé un cambio del ciclo político en España

El presidente del BBVA prevé un cambio del ciclo político en España

Francisco González profundiza en sus críticas al Gobierno de Zapatero.- Anuncia una inversión de 1.400 millones en México

EFE | México 22/06/2011
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El presidente del banco BBVA, Francisco González, ha vaticinado hoy en México "un cambio del ciclo político" para España y ha afirmado que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ha emprendido reformas en las que no cree y por eso estas no han llegado a "buen camino".
      España

      España

      A FONDO

      Capital:
      Madrid.
      Gobierno:
      Monarquía Constitucional.
      Población:
      46.157.822 (est. 2008)
      Grecia

      Grecia

      A FONDO

      Capital:
      Atenas.
      Gobierno:
      República.
      Población:
      10,722,816 (est. 2008)
      México

      México

      A FONDO

      Capital:
      Ciudad de México.
      Gobierno:
      República Federal.
      Población:
      109,955,400 (est. 2008)

    La noticia en otros webs

    En la reunión nacional de consejeros del BBVA Bancomer en la capital mexicana, González volvió a arremeter contra la política económica del Gobierno socialista y aseguró que España vive un periodo de tensiones y de cambios políticos, y que muchas personas consideran que hay un periodo de "indefinición", por lo que es urgente "tomar medidas rápidas".
    El banquero indicó que hay mucha confusión sobre la situación en España y "se mezcla con mucha facilidad con Grecia y Portugal". España "es un país totalmente distinto" a Grecia, Portugal e Irlanda desde el punto de vista de su infraestructura, de sus empresas y de sus economías.
    Aseguró que España ha sido arrastrada parcialmente a la deuda europea debido a la falta de medidas del Gobierno actual, que "en lugar de hacer un plan de reformas" hizo uno de gasto que elevó la deuda pública del 42% al 63%, en dos años y medio.
    "Ahora esta deuda no es tan alta, desde el punto del Producto Interior Bruto, pero el incremento ha sido muy rápido", dijo González en el encuentro en el que anunció un plan de inversiones de 2.000 millones de dólares (1.400 millones de euros) para los próximos tres años en México para ampliar sucursales, cajeros automáticos y terminales de pago, además de impulsar la banca móvil. También servirán para concluir las nuevas sedes corporativas en la capital mexicana, dijo González, quien destacó la confianza que México genera entre los inversores.
    González consideró que España no debe estar en esa situación y afirmó que "tiene fundamentos suficientes para estar fuera, digamos esa parte del sur, y estar mucho más cerca de la parte central europea. "Creo que Europa llegará a un acuerdo (ante las dificultades de la deuda de varios países) y España saldrá de esto. De eso no tengo la menor duda", agregó.
    Lula lamenta la situación de España
    En la misma reunión, el ex presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva, invitado especial al encuentro, lamentó que España se encuentre sumida en una crisis, debido a que perdió parte de su capacidad para desarrollar su propia política monetaria con su adhesión a la moneda única europea.
    El exmandatario brasileño afirmó que no entendía cómo un país como España "esté viviendo esta crisis" y recordó una reunión que sostuvo con Zapatero hace un mes aproximadamente.
    En ella, añadió Lula "le dije, 'Zapatero, por Dios, no es posible, hay algo mal aquí', más del 20% de desempleo entre los jóvenes", comentó. El político brasileño añadió que España ha "perdido la capacidad de desarrollar políticas monetarias. Alemania es quien determina y Francia también".
    Además, censuró a la canciller alemana, Angela Merkel, por tomar decisiones tardías respecto a la crisis en Grecia. "Tenía que haberlo resuelto inmediatamente", dijo.
    Lula explicó que cuando un político subordina el interés de otro país a sus intereses electorales "la cosa no funciona". La política por muy importante que ésta sea no puede ser la razón por la cual no tomas decisiones económicas en el momento apropiado.
    El encuentro fue clausurado por el presidente de México, Felipe Calderón, quien destacó la confianza del BBVA depositada en su país, gracias a su estabilidad económica y su desarrollo democrático.

    ¿Que hacer cuando se acaba la prestacion por DESEMPLEO y los 400 € de ayuda por SUBSIDIO?

    Mucho se ha oido durante los últimos días en las noticias sobre la sitiacion económica de España, que se situa entre las que más empobrecimiento ha experimentado en los pasados tres años y es que son ya 2.000.000 de españoles los que ya no perciben ningún tipo de ingresos ni por DESEMPLEO ni la ayuda por SUBSIDIO y todavía se atreve el FMI (Fondo monetario internacional) a imponer nuevos recortes como el de abaratar el despido, por decir uno, como también podría haber dicho la del TRABAJAR MÁS Y COBRAR MENOS.

    Pero, ¿quién se ocupa de todas esas familias que están perdiendo sus casas y se están quedando en la calle desamparados?¿Qué hace nuestro Gobierno?

    La respuesta es MUY FÁCIL, NADIE se ocupa y el Gobierno NO HACE NADA

    Entonces, ¿Qué hacer?¿Cómo Subsistir?¿Dónde acudir?...

    CONTINUARA....

    Mapa de la corrupción política española (en Google Maps)


    Mapa de la corrupción política española (en Google Maps)

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    Acabo de abrir el correo y me encuentro con un impagable trabajo que ha elaborado una persona anónima : “Alguien ha elaborado un Google Map interactivo de España con todos los casos de corrupción de todos los partidos y en todas las regiones. Está ordenado por partidos y por regiones. Solo tenéis que pinchar en el mapa en las siglas de una u otra formación política o bien en los nombres de regiones de la columna de la izquierda y se os abre una ventana con los datos del caso en cuestión y enlaces a noticias publicadas sobre los mismos.”

    La Guardia Civil invita a todo el mundo a ser 'ciberpatrullero'

    La Guardia Civil invita a todo el mundo a ser 'ciberpatrullero'

    Imagen: Guardia Civil.Imagen: Guardia Civil.
    La Guardia Civil da inicio a la campaña 'Vigilantes de la red' con la pretensión de que sean los internautas quienes identifiquen los contenidos delictivos en Internet y de facilitar al ciudadano la comunicación con el Grupo de Delitos Telemáticos de la Unidad Central Operativa (UCO), para que, de una forma rápida, sencilla y anónima pueda poner en su conocimiento todos aquellos contenidos que observe en la red y que considere que pudieran ser delictivos.
    Según ha informado el Ministerio del Interior, una de las tareas de la Guardia Civil es hacer frente al 'cibercrimen'. Sin embargo, la Red ha dibujado un espacio inabarcable para cualquier 'ciberpolicía' del mundo por lo que la única posibilidad de hacer frente a esta actividad delictiva es que todos los internautas colaboren en su erradicación.
    Para ello, se han creado complementos o 'plugins' para los cuatro navegadores más conocidos, Explorer, Firefox, Chrome y Safari. De esta manera, cualquier ciudadano que los instale en su navegador podrá comunicar directamente al Grupo de Delitos Telemáticos (GDT) todo aquello que observe y crea que es delictivo.
    Así, el ciudadano toma el protagonismo y se convierte en el auténtico patrullero de la red, en el 'vigilante de la Red'.
    Estas aplicaciones informáticas están disponibles desde este miércoles en los distintos stores o markets para aplicaciones de los navegadores. Para facilitar su localización, desde la web del GDT se colgarán enlaces para las descargas de cada uno de ellos.
    Los complementos para Safari, Firefox y Chrome se han desarrollado bajo el acuerdo marco de colaboración que tiene firmado la Universidad de Jaén y la Guardia Civil.
    El GDT y el Vicerrectorado de Nuevas Tecnologías definieron las funcionalidades y requisitos de los complementos, que se han desarrollado como proyectos complementarios a los programas de estudios de los alumnos.
    El complemento para Explorer se ha realizado por Microsoft Ibérica, como un proyecto más de colaboración con la Guardia Civil y de responsabilidad social corporativa de la Institución.

    España congela cuentas bancarias de socio de Mubarak

    España congela cuentas bancarias de socio de Mubarak

    Viernes, 17 junio a las 09:01:59  

    Mundo
    España congeló 33 millones de euros (47 millones de dólares) depositados en cuentas propiedad de un socio detenido del expresidente egipcio Hosni Mubarak, así como las de algunos familiares del arrestado, dijeron el viernes las autoridades.

    Hussein Salem, su hijo y un socio descrito como un testaferro fueron detenidos en un acaudalado suburbio madrileño, ya que según las autoridades el dinero fue obtenido ilegalmente en Egipto y transferido a cuentas bancarias españolas a nombre de Salem y su familia, según la Policía Nacional, que confiscó además varias viviendas por valor de 10 millones de dólares.

    La agencia noticiosa estatal egipcia Mena dijo el jueves que Salem fue detenido en la isla mediterránea de Mallorca.

    Una funcionaria de la Audiencia Nacional española dijo que Salem comparecerá el viernes ante dos magistrados de ese tribunal: uno encargado de la investigación española y otro con la orden internacional de detención librada contra el egipcio.

    Salem tiene además la ciudadanía española, según la funcionaria, que habló a condición de guardar el anonimato según las normas de la institución.

    Es buscado en Egipto bajo cargos de sobornar a Mubarak y su familia y malversación de fondos públicos, dijeron las autoridades egipcias. Es uno de los empresarios de vida más sigilosa en Egipto.

    Su detención fue considerada en el país árabe como un gran paso para descubrir la red de corrupción tendida durante el largo mandato de Mubarak; y posiblemente la clave para localizar y recuperar gran parte de las riquezas del exmandatario, depositadas en el extranjero precisamente cuando el país sufren una gran crisis económica. Algunos calculan que Mubarak amasó decenas de miles de millones de dólares.

    Salem dejó Egipto una semana antes que Mubarak fuera obligado a dejar el poder el 11 de febrero, tras 18 días de protestas callejeras. Después del derrocamiento del mandatario, los manifestantes continuaron presionando para exigir que sea enjuiciado junto con sus allegados por los años de abusos y corrupción

    Indignados e indignantes

    Indignados e indignantes


    Lo ocurrido ayer en España es importante porque significa el despertar de una nación que hasta ahora había sido sometida y castrada por una de las peores clases políticas del mundo. España, por fortuna, despierta y exhibe sus dientes ante unos políticos que ya se escudan, asustados, detrás de las fuerzas policiales que han armado y entrenado para reprimir la indignación popular. Cuando una clase política tiene que defenderse de su propio pueblo con la policía es porque carece de argumentos y pierde legitimidad democrática. Está comenzando un nuevo capítulo en la Historia moderna de España: el de la indignación popular frente a su indigna clase política. Bienvenida sea la protesta, símbolo de la valentía de un pueblo y de su apego a los valores y a la decencia que nos han arrebatado.
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    Indignados e indignantes
    Si las calles de España se llenan de indignados es porque existe una clase política indigna que genera indignación. No valen ya las típicas fintas oportunistas de mimetizarse con la indignación y capitalizar la rabia popular desde una política camaleónica. La gente está hasta los "congojos" de malos dirigentes y de gente indecente en la política. El gran autor de la indignación de la sociedad se llama Zapatero y él es el principal culpable del actual desastre de España, un país lleno de miedo ante el futuro y poblado de desesperados que no tienen trabajo, que temen perderlo, que no se fían de sus dirigentes y que odian a la casta gobernante, culpable de negligencia, mal gobierno, abuso de poder, arrogancia, despilfarro y otras canalladas.

    Después de Zapatero, los grandes responsables del desastre son los socialistas, que le sostienen y que se han convertido en los cómplices del nefasto. La Corona, los paniaguados, la oposición y los grandes poderes del país, desde los militares a los empresarios, incluyendo a las iglesias y a la sociedad civil, son también culpables. La Corona se ha mantenido al margen del desastre, ofreciendo a los españoles el espectáculo insoportable de su lujo y su presencia sin compromiso en la cúspide del Estado, como si la descomposición no le afectara, como si la monarquía estuviera por encima del bien y del mal, demostrando justo lo contrario, que la Corona está por debajo de todo. Los paniaguados, simbolizados por los sindicatos comprados con dinero público pero integrados por los cientos de miles de sometidos, sobre todo los periodistas portadores de mentiras y engaños, los amigos y los parientes del poder que ordeñan al Estado a diario, tienen una responsabilidad repugnante por haber apoyado desde dentro del sistema la demolición de España. La oposición es culpable por no haber sabido ofrecer a los españoles una alternativa ilusionante de poder y por haber apostado por la estrategia fácil y cobarde de esperar a que el gobierno se cueza en su propia salsa indigna. Los grandes poderes del país, desde los banqueros a los militares, sin olvidar a los empresarios y a los profesionales de mayor prestigio, sobre todos los que viven del derecho y la ley, son culpables por haberse mantenido al margen o en complicidad con el desastre de España, de haber guardado silencio mientras se violaba la Constitución, se practicaba la desigualdad, se arruinaba la economía, se sembraba la deconfianza y el miedo en la sociedad, el país se llenaba de pobres y de gente sin trabajo y se perdía la dignidad y el prestigio internacional.

    Los manifestantes que salieron ayer las calles de Barcelona, Madrid y otras ciudades españolas fueron muchos, aunque sólo tuvieran presencia física unos 150.000. Detrás de ellos estaba una masa enorme y creciente de indignados que, por el momento exige cambios drásticos en el sistema y elecciones anticipadas, pero que pronto exigirá responsabilidades a los muchos canallas que han hecho de España una pocilga.

    Su principal mérito es que se manifiestan sin la tutela asquerosa de los partidos políticos, desde la noble y saludable independencia activa de una sociedad civil española que está resurgiendo, después de haber sido castrada y mantenida en estado de coma por la sucia partitocracia que nos gobierna. El movimiento 15 M, a pesar de su contaminación y de sus desviaciones preocupantes y sectarias, tiene el mérito indiscutible de haber despertado a los españoles y hacerles ver que viven en una pocilga, gobernados por una clase política donde abunda los ladrones, los trileros, los bellacos y los rufianes.

    La manifestaciones de ayer demostraron que si bien el movimiento 15 M está contaminado e infiltrado por los partidos de izquierda, la sociedad española está llena de rebeldía y de ganas de arrojar del poder a toda la inmundicia que lo ocupa. La simple existencia de la indignación popular es un síntoma evidente de regeneración, aunque todavía en estado embrionario.

    Por una ley de transparencia

    Por una ley de transparencia

    "En la UE, solo España, Grecia, Chipre, Malta y Luxemburgo no han regulado este derecho". Por Javier Lerena

     22:36  
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    Por una ley de transparencia
    Por una ley de transparencia Actuable.es
    JAVIER LERENA ¿Cuánto gasta el alcalde en sus comidas y sus viajes? ¿Quiénes financian la campaña electoral de los partidos? ¿Cómo se distribuye el presupuesto municipal en las distintas áreas? ¿Cuántos nos cuesta a los malagueños el diseño e impresión de los diferentes folletos municipales? ¿Cuál es la deuda de los medios municipales y el sueldo que reciben sus empleados? ¿Y el de los altos cargos?

    Preguntas que seguirán en el aire, sin respuesta, hasta que en España no se regule el acceso de la ciudadanía a la información para saber en qué y cómo gastan nuestro dinero las diferentes administraciones locales, regionales y nacionales. España es el único país de la Unión Europea, junto a Grecia, Chipre, Malta y Luxemburgo (da miedo miedo viajar en el mismo tren que estos países), que aún no ha regulado este derecho. Ante esta ausencia, no nos queda otra que confiar en la buena voluntad de nuestros políticos. Que gasten un dinero que no es suyo, de manera racional y útil. Personalmente, no les creo. Hace mucho que perdí mi fe en ellos. Esos ejercicios de transparencia, como lo ocurrido en el Ayuntamiento con el caso Porras, se convierten en cortinas de humo que no convencen a nadie.

    El movimiento 15-M ha rescatado para el debate público la necesidad de una ley de transparencia. Un debate que no es nuevo. Hace más de seis años, José Luis Rodríguez Zapatero se comprometió públicamente a desarrollarla. Según el presidente, la norma serviría para "profundizar, ampliar y fortalecer los derechos de la ciudadanía". A pesar de sus palabras y la presión de varias ONGs durante las dos legislaturas, el Ejecutivo reculó y aparcó a principios de este año el anteproyecto de ley.

    El pasado verano se filtró a la prensa el borrador de ley que permitiría auditar y controlar el uso del dinero público. La norma incluía la posibilidad de solicitar la media de horas que trabajan los asesores de un ministerio o los gastos de protocolo de los distintos departamentos.

    La razón dada por el Ejecutivo para aparcar esta norma no me convence. Para el Gobierno, la ley de transparencia no forma parte del calendario de medidas urgentes . ¿Lo es para la ciudadanía? Creo que sí. Solo tenemos que analizar la evolución de los datos del CIS en el último lustro. La escalada de la corrupción como uno de los cinco problemas que más preocupan a los españoles, evidencian el divorcio entre los ciudadanos y sus representantes políticos. Además, la aprobación de una norma en este sentido desarrollaría uno de nuestros derechos. El artículo 105b de la Constitución recoge el derecho de los ciudadanos a comunicar y recibir información libremente. No es derecho a saber, sino derecho a recibir información.

    No hay que ser un gran analista político para percatarse de que corrupción y opacidad caminan de la mano. Los países escandinavos y anglosajones cuentan con fuertes leyes de acceso a la información. La corrupción no desaparecerá con una ley que nos permita controlar a nuestros representantes, pero al menos no seguirá engordando. La opacidad es un gran aliado para los corruptos. Acabar con esta situación debe ser una de las exigencias del Cuarto Poder. Hay que poner coto a los corruptos, un mal endémico de este país. La fórmula es clara: a mayor vigilancia y acceso a la información, mayor será el control sobre nuestra clase política. Con internet sería muy sencillo canalizar un futuro registro de información que incluya información relativa a contrataciones, presupuestos, gastos o informes económicos.

    Como periodista me siento decepcionado por la tibieza demostrada por los profesionales de la comunicación ante una carencia tan flagrante. Nuestros medios de comunicación no han estado a la altura. No han cumplido con una de sus obligaciones primordiales: el control del poder público. Estoy aburrido de escuchar críticas a nuestros vecinos anglosajones o incluso a los 'yankis'. Criticamos su liberalismo, pero aceptamos la opacidad y las exigencias de nuestros políticos sin rechistar. En transparencia van cinco pasos por delante. Y no sólo en eso. En Estados Unidos sería impensable que los candidatos a un presidencia o a una alcaldía impusiesen los temas y las condiciones en un debate electoral televisado, aquí hasta la Academia de las Ciencias y las Artes de Televisión acepta las condiciones impuestas por el PP y el PSOE. ¿Será por eso por lo que son tan aburridos?

    Las leyes conocidas como 'Freedom Information Acts' no sólo lucharían contra la corrupción o el abuso de poder, sino que mejoraría a nuestros gobiernos y convertiría a la española en una sociedad más comprometida y responsable. El sistema endogámico y oligarca por el que hoy se rigen nuestras administraciones es anacrónico. Una estructura caduca en la llamada sociedad de la información. Los críticos pensarán en que ese tipo de información debilitará el sistema, los políticos argumentarán que es irrealizable por razones de Defensa y la Seguridad Nacional. Dos excusas poderosas y peligrosas, con las que los Estados justifican todo tipo de crímenes. No me convencen. Es hora de actuar contra la corrupción, no se me ocurre mejor arma. Si quieres dejar tu firma y apoyar una ley de transparencia puedes hacerlo por actuable.es, aún quedan más de 40.000 firmas.